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tillögur að löglega afla

Category Archives: Bill Callahan

El debut de Smog ‘Sewn to the Sky’, te introduce en la estética noise y un oscuro sentido del humor de los primeros trabajos de Bill Callahan. De acuerdo con las notas, fué grabado en un “Porta-Estudio basura”, y de hecho el álbum es de una producción econo-abrasiva que le sienta muy bién. Guitarras distorsionadas, voces, y collages de cintas obtienen texturas ásperas y fangosas que Callahan utiliza hábilmente, llendo desde piezas de percusión como “Russian Winter” y “Polio Shimmy”, hasta drones y minor-keys guitars como en “Olive Drab Spectre” & “Hollow Out Cakes.”

“Confederate Bills and Pinball Slugs” & “Fables” se caracterizan por melodías más reconocibles a las estructuras de canciones., en tanto que “Fruit Bats,” “Peach Pit” y “The Weightlifter” te introducen en seco al detallado estilo lírico de Callahan ( “El levantador de pesas”: “Su coche es rojo / Él ahorra para una cama de agua / ¡Oh, qué nido de amor que va a ser”), pero el punto central del álbum es su sonido penetrante. El primer disco de Callahan podría estar a kilómetros de distancia de sus obras posteriores, pero sigue siendo un artefacto interesante de los primeros y más ruidosos años.

Read Here the Original

Smog’s 1990 debut, Sewn to the Sky, introduces the noisy aesthetic and dark sense of humor of Bill Callahan’s early work. According to the liner notes, Sewn to the Sky was recorded on a “dumpster Porta-Studio,” and indeed the album wears its cheap, abrasive production values well. Distorted guitars, vocals, and tape collages gain harsh and muddy textures that Callahan uses artfully, ranging from percussive pieces like “Russian Winter” and “Polio Shimmy” to droning, minor-key guitar workouts like “Olive Drab Spectre” and “Hollow Out Cakes.” “Confederate Bills and Pinball Slugs” and “Fables” feature more recognizable melodies and song structures, and “Fruit Bats,” “Peach Pit,” and “The Weightlifter” introduce Callahan’s dry, detailed lyrical style (sample lyrics from “The Weightlifter”: “His car is red/He’s saving for a waterbed/Oh what a love nest that’ll be”), but the album’s focal point is its pungent sound. Callahan’s first album might be miles away from his later work, but it’s still an interesting artifact from Smog’s earliest, noisiest years.

o en Decrepit Tapes

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Cada neuvo disco de Bill Callahan, es esperado en una mezcla de impaciencia y necesidad. En realidad, toda su trayectoria nos hace estar tranquilos a cada paso. Es a mi gusto, uno de los infalibes. Escondido dentrás de un aparente aislamiento y hermetismo, su carácter se presume uraño. Algo que nos gusto mucho a todos los cascarrabias, La primera impresión evidente, es que la oscuridad de un título apocalíptico como la de este trabajo, es la de dejar aparcada completamente la etapa romántica de sus dos trabajos anteriores, sin contar el directo del año pasado, y se puede constatar una vuelta a las ropas de Smog, pero con un sonido de momento mucho más contundente amplificado por la grabación en directo en el estudio, que aporta una crudeza en lo musical apabuyante.

Al principio, se muestra intratable desde una visión western jugueteando con analogías western, en este caso encarnado en un cuidador de bueyes en “Drover” y empezando el disco con “The real people went away/ i find a better world someday”, donde el violín marca el acento rural como en “A River Ain’t Too Much Love” unido a la crudeza de “Rain On Lens” y estableciendo otras coordenadas, me recuerda a un inicio tan abrumador como “Avalanche” de Leonard Cohen de su “Songs of Love & Hate”. Uno de los inicios más impactantes dentro de su discografía desde “Bathysphere”.

La aparente calma folk del inicio de “Baby’s Breath” con aires parecidos a “The Well”, queda completamente atropellada por un crescendo y que la ensombrece y aparecen nieblas propias de Mark Lanegan. “America!”, sigue con el aliento de Lou Reed que caracterizaba buena parte de “Supper”, con el agijón envenado.

El camino toma una nueva dirección con “Universal Apllicant”,que mantiene hasta el final del disco y es en una clave más pausada y sosegada y en cierto modo, me recuerda un poco a Jim O’Rourke y sigue en su camino del apocalípsis con sus miradas a la América profunda, pero con un sonido que aunque sigue siendo detallista, consigue mantener el equilibrio entre la naturalidad y se aleja de cierta sobrecarga en los arreglos del disco anterior. En este punto, deja aparcada la sensación inicial de una vuelta a los trajes de Smog, para en realidad mostrar un nuevo equilibrio entre el pasado y presente de su trayectoria. Hay una mayor sobriedad, que en mi caso agradezco.“Riding for the Feeling”, es un perfecto ejemplo de esta sobriedad templada y clásica. Bill Callahan/Smog, ya solo puede verse como un clásico y un maestro, ajeno a cualquier voltereta instrumental que rodeé circunstancialmente a un disco u otro. Su voz y su talento , se mantienen perennes.La pequeña escaramuza de “Free’s”, con esos aires jazzys y bossa que casi me recuerdan a Van Morrison, ponen en alfombra roja a un final delicioso con “One Fine Morning” y ponen broche final a un disco magnífico. Como no podía ser menos. Coreografo del Cerro
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Quinto álbum de Smog, publicado en septiembre de 1996, por Drag City y re-lanzado en Europa en 2001 por Domino con ingeniería a cargo de Jim O’Rourke, que más tarde se convertiría en el productor de dos álbumes siguientes Smog Red Apple Falls y Knock Knock. “Lize” presenta en algún momento creativo Callahan socio Cynthia Dall.

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