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tillögur að löglega afla

Category Archives: 2007


As a member of Joan Of Arc and Make Believe, it is logical that Nate Kinsella has always taken a bit of a backseat to his cousin..continue→

, frontman extraordinaire Tim Kinsella. Tim was of course in Cap n’ Jazz along with his brother Mike Kinsella as well. Mike Kinsella fronted the legendary American Football and now mans the helm of Owen. With all that to compete with, Nate would seem to be the forgotten Kinsella. However, his new project, Birthmark, might have you rethinking that whole notion. The Layer is a tremendous first effort.

Given Nate’s percussion background it is somewhat surprising that The Layer is not more centered around those talents. While it does show up heavily on several songs, for the most part Kinsella chooses to balance layers of electronics, keyboards and guitars instead. His compositions work to create an incredibly warm atmosphere across The Layer. While perhaps similar in tone to Mike Kinsella’s work in Owen, Birthmark is much more experimental in nature. The Layer perhaps recalls John Vanderslice in tone the most. However, Birthmark is certainly not lyrically based music. In comparison, Nate’s lyrics are often obtuse and difficult to decipher. Despite that, Nate Kinsella is able to balance it all and The Layer retains an inviting intimacy.

“On A Solitary Angle on the Confinement of Doom,” Nate’s labored scream sounds oddly like his cousin, Tim. And when listening to The Layer it’s impossible to ignore the Kinsella influence through it all. In reality, Birthmark slides perfectly into the middle of the Kinsella discography. Still, that does not make it fair to make those comparisons and to label Birthmark as just another Kinsella project would surely be a disservice. Nate Kinsella has created something entirely his own. The Layer is unique and breathtaking and any fan of inventive indie music should be excited to give this a close listen. Sounds As Language

Como miembro de Joan Of Arc y Make Believe, es lógico que Nate Kinsella siempre haya estado un poco en el asiento trasero de su primo, el extraordinario frontman Tim Kinsella. Tim, por supuesto, también formó Cap’n Jazz junto a su hermano Mike Kinsella. A su vez Mike encabezó la leegendaria American Football y ahora sirve al mando de Owen. Con todo esto para competir, Nate parece ser el Kinsella olvidado. Sin embargo, su nuevo proyecto, Birthmark, podría tener que reconsiderar esa idea general. Y, The Layer, es su primer y gran esfuerzo.

Teniendo en cuenta el fondo percusivo de Nate, es un poco sorprendente que el álbum no sea más centrado en esos talentos. Si bien se presenta en varias canciones, para la mayor parte elige equilibrar las capas de electrónica, teclados, y guitarras en su lugar. Sus composiciones trabajan para crear una atmósfera muy cálida a través del disco. Aunque tal vez un tono similar al trabajo de Mike en Owen, Birthmark es mucho más experimental en la naturaleza. The Layer quizás recuerda a John Vanderslice. Sin embargo, ciertamente no es música basada en letras. En comparación, las letras de Nate son a menudo obtusas e indescifrables. A pesar de ello, Nate Kinsella es capaz de equilibrar todo y mantener una intimidad acogedora.

En “A Solitary Angle on the Confinement of Doomn”, el grito trabajado de Nate suena extrañamente al de su primo Tim. Y cuando escuchas el disco es imposible ignorar la influencia Kinsella. En realidad, Birthmark se desliza perfectamente en el centro de la discografía Kinsella. Sin embargo, eso no significa que sea justo hacer comparaciones, es solo un proyecto Kinsella más. Nate ha creado algo totalmente suyo. Unico e impresionante, y cualquier fan de la inventiva indie debe ser excitado a darle una estrecha escucha. Sounds As Language

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Ameritaría hacer un artículo completo para hablar sobre este nuevo compilatorio. Y es que Nick Drake da para mucho. Una figura póstuma que ha influenciado a tantos compositores y bandas, requeriría una extensa revisión. La obra de un romántico (en el sentido más estricto del término) que se diluyó en vida pero que creció a futuro impensadamente, constituyéndose en punto de referencia obligada para muchos. Pero bueno, esto se trata de comentar discos, así que para allá vamos.

Esta es una colección de 28 canciones que comprenden varias cosas. De partida, hay que mencionar que fueron grabadas antes de la edición del primer álbum Fives Leaves Left (1969), la mayoría en cintas en forma casera: veinte en la propia casa de Drake y ocho en la ciudad francesa Aix, en Provence. Improvisaciones, covers y demos dan el grueso a este trabajo, la mayoría ya había circulado anteriormente en bootlegs sin una edición de sonido adecuada.

Segundo, casi la mitad del disco está compuesto por material inédito que gracias a la iniciativa de los padres de Nick y a la producción de su antiguo manager Cally Callomon, ha visto la luz después que fans acudían a su propia casa para acercarse a su legado. Tercero, por tratarse de grabaciones tan íntimas, se permiten incluir un par de piezas con la participación de la madre, Molly Drake, cantando y un dueto de Nick con su hermana, Gabrielle. Hasta una interpretación de una composición de Mozart se incluye, dando cuenta del espíritu artístico que había en torno a ellos.

Cuarto, las versiones que figuran corresponden a temas de
Bob Dylan, Tomorrow is a Long Time
Dave Van Ronk, If You Leave Me
Bert Jansch, Strolling Down The Highway
Robin Frederick, Been Smokin’ Too Long
y 3 de Jackson C. Frank, Here Comes The Blues, Blues Run The Game, Milk and honey
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lo que da cuenta de las preferencias musicales de Drake. Quinto, la edición comprende además del disco en sobre de cartón, un librillo que incluye notas interiores de su hermana y también de Robin Frederick, además de una breve muestra de fotos familiares (navidad incluida), lo que otorga un tono cálido y nostálgico. Una intromisión voluntaria a su vida íntima.

Obviamente, aunque mejorados, algunos temas suenan con baja fidelidad debido al tipo de grabaciones aquí concentradas, cosa que no importa; le agrega esa cualidad tan particular, como oír un disco de vinilo con esa suciedad característica imperfectamente cercana.

Desde la apertura, la fragilidad y conmoción se deslizan en las notas. Poor Mum, el tema compuesto y cantado por su madre, da cuenta de dónde viene el estilo de Nick. Después de la muestra más familiar, surgen los temas blueseros de los que bebió para acercarse a musicalizar el lamento a pura guitarra y voz. Eran también las bases de muchos grupos y cantantes de la época que intentaban acercarse al sonido negro de Mississippi. Buena parte del disco comprende esta parte, ya que cerca de nueve temas son bluses, la mayoría de autoría ajena. A partir de Milk and Honey (tema 20) se comienza a mostrar el Drake tal como lo conocemos tradicionalmente; temas suaves con bastantes punteos de guitarra y entonación lacónica. Composiciones propias del disco debut (Day is done o Way to Blue) o de compilatorios póstumos (Strange meeting II, incluída en Times Of No Reply, de 1986).

Cierra, como tema de película antigua hollywoodense, Do You Ever Remember compuesta y cantada por la madre, en un emotivo gesto de cariño y recuerdo hacia su hijo.

Dado el ambiente de unión y acogimiento familiar que se desprende al revisar este álbum, surgen interrogantes respecto a cuáles fueron los detonantes para que Drake cayese en los cuadros depresivos que lo llevaron a la muerte. Lo más inmediato es pensar que se trata de factores congénitos. No se podría mencionar la desolación o el abandono como causas del efecto en su creación musical. Lo suyo pareció ser siempre la profunda tristeza del espíritu, el desánimo (como ausencia del soplo vital). Nunca he oído una voz que me apenara tanto y fuese tan afín a aquellos estados de melancolía en que a veces se puede caer. Y es que da la sensación que un alma tan bella como la de él, se marchitase en vida -pero no en obra- a causa del dolor. Restaría hablar muchas cosas más, pero esto sólo es el comentario más de un disco. –Rodrigo Salinas
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Caterpillar Tracks están de vuelta con un nuevo lanzamiento titulado, Scrape This Summer. Este es el seguimiento de sus homónimo larga duración (lanzado en 2004), que fuera el debut de la banda y, casualmente, el debut de Phratry Records. Desde su debut, se han mantenido ocupados escribiendo y tocando tanto como les fuera posible. Con tres viajes a EE.UU. bajo el cinturón, cubriendo la región central y la Costa Este, y con un breve recorrido a través de Alemania y República Checa (con cambio de formación incluído) han presionado hacia adelante en estos últimos años creciendo como banda . El resultado es este nuevo EP de 5 canciones. El sonido de este nuevo disco es más sencillo e inmediato que su debut. “Scrape…” fué grabado en vivo (con un mínimo de doblajes), mezclado y masterizado en el transcurso de dos semanas. Estas nuevas canciones muestran una escasez de buen gusto con un enfoque más maduro para escribir canciones, en comparación con la brutal primera oferta de la banda. El ataque y la intensidad de su original sonido, sigue siendo cierto, sin embargo, se ha prestado más atención a la dinámica y el estado de ánimo. Un poco de influencias new wave /post-punk (Gang Of Four, Mission Of Burma, The Cure) también se han introducido en la mezcla, con guitarras angulares y una poderosa sección rítmica. Las letras y vocales ofrecen un aluvión de críticas sociopolíticas con una primal y animada insistencia. Scrape This Summer fué supervisado por Mike Montgomery (guitarrista de Ampline / Thistle) en los estudios Candyland de Cincinnati. Fue masterizado por Bob Weston de Shellac en Chicago Mastering Service. Y la portada es una interpretación del título del EP, pintada por Robyn Roth (también conocido como Nomadical) de Knife The Symphony (también de Phratry Records).

Read the Original Here

Caterpillar Tracks are back with a brand new release titled, Scrape The Summer . This is the follow-up to their S/T full-length album (released August 14, 2004) which was the band s debut and, coincidentally, the debut of Phratry Records. Since Caterpillar Tracks debut, they have remained busy writing and playing as much as possible. With three US tours under their belt, covering the Midwest and East Coast regions and a brief tour through Germany and the Czech Republic (and a lineup change to boot) they have pressed forward these last few years, building their chops and growing as a band. The result is this new 5-song EP. The sound of this new record is simpler and more immediate than Caterpillar Tracks robust debut. Scrape was recorded live (with minimal overdubs), mixed and mastered over the course of two weeks. These new songs exhibit a tasteful sparseness with a more mature approach to song writing as compared to the band’s first brutal offering. The attack and intensity of their original sound remains true however, more attention has been paid to dynamics and mood. A bit of a new wave/post-punk influence (i.e. Gang Of Four, Mission Of Burma, The Cure) has also crept into the mix of the swashbuckling, angular guitars and bulldozing rhythm section. The lyrics/vocals deliver a barrage of sociopolitical criticism with a primal and animated insistency but destroy what is currently passed-off these days as “emo”. Scrape The Summer was recorded by Ampline/Thistle guitarist Mike Montgomery at Cincinnati s Candyland Studio. It was mastered by Shellac s Bob Weston at Chicago Mastering Service. The cover art is an interpretation of the EP s title and was by painted by Robyn Roth (aka Nomadical) of Phratry Records Knife The Symphony.

or Here

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Con “I am the fun blame monster!”, su disco de debut del 2003, Menomena ya nos enseñaron sus artes en esto de parir un buen disco, con una calidad adecuadamente superior a la media y la motivación necesaria para buscar incesablemente diferentes ví­as de experimentación tanto a nivel artístico como técnico. Precisamente de esa búsqueda constante surgió la idea de utilizar el Deeler (software desarrollado por Brent Knopf, para crear composiciones polimorfas).

Cuatro años después, parece que los de Portland siguen levantando pasiones por su la arquitectura abstracta de sus canciones y por ese í­mpetu que los acerca más al plano informático o científico que al meramente musical. Aunque lo suyo no es un estilo purista que se limita a reproducir repetitivos loops y grabaciones, Menomena va más allá, fusionando el diseño de la electrónica con la simpleza del indie-rock.

Pero, aunque pudiera parecer sorprendente, “Friend And Foe” no recae, como tampoco lo hicieron obras anteriores, en la política del caos sonoro, sino que cada uno de los fragmentos y piezas que conforman el disco, estan elaboradas de manera estratégica para que todo fluya con armonía. Quizás lo que sí nos llame la atención cuando escuchemos su música será que percibimos sutilmente notas que podrí­an surgir de una mezcla entre bandas como TV On The Radio, Radiohead, Beach Boys o Death Cab For Cutie, todo ello unido y bien comprimido dando como resultado un trabajo que por si solo vuelve a ser único, y que unido a los anteriores supone un nuevo arranque para su carrera tras la breve pausa que supuso “Under an Hour” (2005), creada especialmente para la banda sonora de una obra de danza contemporánea.

Este tercer disco, nos regala momentos impagables, con piezas como “Muscle’n Flo” que abre el álbum de modo casi cabaretero con teclados incorporados y los beats de una batería frenética. “The Pelican”, que incluye coros acompasados a ritmo de los sesenta. “My My”, sin duda uno de los hits del disco, pop majestuoso con algunos tintes oscuros que se apoyan en la instrumentación electrónica o “Evil Bee” en el que se une el mecánico sonido de una caja de ritmos con la linea de un bajo melódico al que se suman el riff de un saxo y el plano ascendente de un synth-pop evidente.

De nuevo Menomena ha demostrado estar en el camino correcto en su evolución artistica regalándonos un trabajo tan bien tratado, con ese afán de disección y exploración que les caracteriza y que puede convertirles en uno de los más grandes en breve.Pop Child
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Llegó el momento al fin y aquí tenemos el nuevo trabajo de Devendra Banhart “Smokey Rolls Down Thunder Canyon “.
Grabado integramente en el Cañón de Topanga en las montañas de Santa Mónica, lugar mítico ya que en el pasado grabaron monstruos como Neil Young su “After The Gold Rush” , Taj Mahal, Joni Mitchell, Mick Fleetwood, y los miembros de los Doors. Y como suele suceder con lugares recargados de vibraciones tan fuertes, esos espíritus habitan en todos los cortes de este nuevo “Smokey Rolls Down Thunder Canyon “.
Devendra Banhart es un solipsista extremo, sus procesos de introversión a nivel creativo, son como viajes iniciaticos inmersos en culturas muy cercana a la pachamama, hacia tiempo que no se manifestaban de modo tanhttp://www.blogger.com/img/blank.gif arrollador en otros músicos. Es increíble como aparece el fantasma de Jim Morrison poseyéndolo y sentimos que estamos viendo un renacer de los Doors (esto se dá en el track 4 – Seahorse).
Devendra mueve con todo su ser una bandera gigante del Psych Folk/ folk hippie con mezclas latinas cada vez más marcadas.
Por eso podes encontrar esa preciosa balada soul con coros gospel que es “Saved”, el ritmo dub del espiritual “The Other Woman”, el funky festivo de “Lover”, la psicodelia folk-rock a lo Traffic de ese anti-single de más de ocho minutos que es “Seahorse”, la bossa más delicada de “Rosa” y, en definitiva, canciones enormes de una delicadeza y belleza tal que sitúan a su autor entre lo más sólido, interesante y capaz de los cantautores de la escena actual. Subsidio
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Shellac involucra los delirios esquizoides de un productor obsesivo (¿genial?) y su grupo de amigos deconstruyendo canciones hasta la catarsis. Steve Albini no sólo es el espíritu en las sombras de Surfer Rosa (Pixies), Rid of Me (PJ Harvey) e In Utero (Nirvana), sino el guitarrista al límite de la psicosis de una banda que incluye a un sólido Bob Weston en el bajo y a un asombrosamente métrico Todd Trainer en la batería.

Excellent Italian Greyhound es el cuarto álbum de Shellac, y sigue a los intensos 1000 Hurts (2000), Terraform (1998) y At Action Park (1996) todos para el legendario sello de Chicago, Touch and Go. Éste último celebró sus 25 años en octubre pasado, e incluyó a Shellac en el afiche. Y un concierto de la banda no es asunto frecuente, ya que sólo se presentan en escogidos escenarios, como el festival All Tomorrow’s Parties, del cual fueron curadores.

Un disco del grupo de Albini y Weston, afamados sonidistas del circuito underground (Sebadoh, Shannon Wright, June of 44, Auteurs), tampoco es algo común. De repente aparece alguno, esperado con ansias por una legión de fans cautivados por el particular sonido del trío; crudo, directo y preciso. Cortante como cuchillo, con la exactitud que sólo los increíbles micrófonos soviéticos Lomo, de resolución analógica, pueden otorgar.

La banda autocataloga sus ediciones como “audiófilas” y prefiere editar en vinilos de 180 gramos antes que en un “vulgar” cd. “Este registro fue hecho para ser escuchado en elepé”, reza una nota en la tapa de At Action Park. Excellent Italian Greyhound no escapa a la norma y suena muy vívido, como estar dentro de la sala de ensayo de Albini y sus amigos.

De todas formas el mercado pudo más y este álbum está disponible en disco compacto, y hasta en unos refinados mp3 de 24 bits que la disquera, asegura, no operan en todos los reproductores (siempre tan complicados).

En lo musical, hay una postura radical, como siempre: http://www.blogger.com/img/blank.gifShellac está hecho para quien le quiera oír, sin concesiones. Desde canciones experimentales de nueve minutos (‘Genuine Lullabelle’) en las que el tiempo se desintegra, con collages de voces en otros idiomas y ruidismo concreto, hasta temas de dos minutos (‘Kittypants’ suena a Dianogah), el menú en este nuevo disco es variado sin perder el encanto de la característica firma del trío (‘Paco’, ‘Steady as she goes’).

El culto de Shellac a la electricidad se expresa en canciones como ‘Elephant’ y ‘Boycott’. El álbum se grabó en el estudio de Weston y Albini (autor de un libro sobre la noise guitar), Electrical Audio,el que ha albergado a Mogwai Low y Dirty Three, entre muchos otros. Los arranques de acordes angulares,cambios de ritmo y bajos contundentes son cortesía de la casa. Excelent Italian Greyhound es un producto de calidad, para quienes sepan apreciarlo. Super45
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Taksim Trio es un sublime ejemplo de lo que sucede cuando tres maestros instrumentistas (de los más admirados de Turquía) se mezclan y se funden. Taksim Trío está formado por Hüsnü Şenlendirici en el clarinete y el duduk, Ismail Tunçbilek sobre la bağlama y Aytaç Doğan sobre el kanun.
Aytaç Doğan posee un estilo musical único y profundamente visceral a la hora de interpretar el kanun. Doğan ha adquirido una experiencia única en la industria de la música, trabajando como músico de estudio para las y los artistas más famosos de Turquía, entre ellos Ibrahim Tatlıses como icono de la música turca. A diferencia de sus compañeros, que tocan el kanun en un arraigado estilo turco clásico, Doğan posee una cultura de jazz, blues, latina y gipsie que influye en el enfoque que le da al kanun.
Por su parte, el virtuoso del clarinete Mustafa Kandıralı ya destacó a Hüsnü Şenlendirici como su sucesor en cuanto a embajador del clarinete turco. Şenlendirici ha tocado con casi todas las leyendas de la historia de la música popular turca. A finales de los años 90 fundó su propia banda, Laço Tayfa, que junto con The Brooklyn Funk Essentials grabaron un álbum consistente en la interpretación de melodías tradicionales turcas con enfoque de funk y acid jazz. En 2005 Husnu Şenlendirici lanzó su primer álbum en solitario, Hüsn-Ü Klarnet (The Joy of Clarinet), una joya que instantáneamente se convirtió en un clásico, un récord de primera para un álbum instrumental.
Valorado por su encantadora personalidad, habilidad técnica y creatividad, Ismail Tunçbilek es la columna vertebral de Taksim Trio. En 1998 acompañó a Aytaç Doğan y Mısırlı Ahmet de gira por El Cairo, donde tuvo oportunidad de vincularse con famosos compositores de Oriente Medio como Ömer Hayrat, Emir Abdul Megect y Tarik Akif Yahya, y realizar conciertos en asociación con la Orquesta Filarmónica Egipcia. En 2000 viajó desde Israel a España para descubrir nuevos sonidos, y sus actuaciones como solista le ayudaron a recibir el reconocimiento y la invitación para acompañar a maestros como los guitarristas Paco de Lucía y Jorge Pardo, y el bajista Carles Benavent.
Tal vez sean estas las razones por las cuales Taksim Trío es el vehículo perfecto para que estos virtuosos muestren su principal virtud: una comprensión innata de sus instrumentos, que sale a la luz a través de sus inventivas improvisaciones, o “taksims”. Música con una marca propia en la que convergen diversos estilos musicales (arabesco, jazz y clásico otomano). Con Taksim Trio, la fuerte personalidad de sus integrantes y sus increibles improvisaciones transporta a la persona oyente al corazón profundo de Estambul. Para Taksim Trio, la música es sagrada y se percibe claramente en este disco, destinado a convertirse en un clásico a lo largo del tiempo. La Uva y La Parra
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